Por alguna razón, alguien fue reducido al tamaño de
un insecto y fue insertado dentro de una botella de vidrio rojo, no nació dentro de la botella, ya había vivido, pero no recordaba nada que no fuera dentro de su memoria dentro de la botella, esta es la historia de la lente rojiza por la cual, él siempre ha visto el mundo durante toda su toda su memoria.
Un día como siempre despertó, alzo la mirada, y desentendido de si mismo, negó con la cabeza, volteo hacia una de las paredes de su cuarto, y vio su reflejo encimado en lo que se podía ver en el exterior, cuando vio su reflejo, se dijo a si mismo
-Como despertaste hoy?, como siempre… con la histeria latente entre cada una de las palabras destructoras hacia esa maldita mancha blanca, esa que presume allá arriba. Me desperté con la garganta obstruida de blasfemias constantes, tan constantes e incontables, que todo el día de ayer anduve gritándole, la mancha redonda que distorsiona la uniforme armonía en la que vivo felizmente. Maldigo al punto blanco, maldigo su presencia y su error, porque impide la plenitud de mi habitación, te culpo por tu presencia fuera de lugar, te culpo por tu arrogante limpieza y te culpo por tu redonda forma.
Paso un tiempo, para él, era costumbre hablar de la mancha blanca que obstruía su paz, tan solo era la boquilla de la botella que dejaba entrar la luz del exterior y de algún modo, desde hace un tiempo, comenzó a molestarle su presencia, ya que nunca antes había levantado la mirada. Esta vez, volvió a mirarse en el reflejo, ahora frente a una ventana que veía al exterior, observaba el cielo y los edificios.
-Buenas, como despertaste esta vez?, mas harto que ayer, con la boca mas seca y ácida que todos los días que ya han pasado. Esa mancha blanca, esta mañana me arrojo una quimera voladora y negra de ojos saltones, peluda y trompuda, cuando quiso entrar a mi habitación el madito invasor, arroje todo lo que pude para alejar al espía. Que es lo que quiere la maldita mancha?, por qué está allá arriba?... observándome, enviándome sus espías. Pero no lograra nada, estoy dispuesto a matar a cualquier intruso, protegeré mi habitación hasta que no tenga siquiera fuerzas para poder respirar.
Tras haber eludido a la mosca espía, que por curiosidad intento entrar y solo se vio repudiada por zapatos arrojados, ahora se encuentra nuevamente solo nuestro necio ermitaño. Hablando consigo mismo o en su defecto hablándole a un hueco en la parte de arriba. Algunos lo llamaran locura.
Nuestro loco personaje ahora esta tirado en el suelo, solo moviendo los labios pronunciando mudas palabras que ya han sido repetidas miles de veces. Ya no se ve tan tranquilo, el pasar del tiempo y la histeria con la que lidia a diario lo ha deteriorado, se ha dado cuenta de que con gritos no alejara a la supuesta mancha, por mas fundamentado o justo de todo lo que diga, no quitara la boquilla de su lugar.
-Y como despertaste hoy?, estoy harto de preguntarme eso, si ya se, no he dormido en días, la mancha blanca cada vez se ve mas grande, creo que ha crecido por mis dudas, la boca se me desbarata de tanto pensar en voz alta y me doy cuenta de que con palabras no quitare la mancha. Se que es lo que debo de hacer, aquella mancha ha estado interfiriendo con mi paz, es hora de hacerla parte de mis gustos, la pintaré de sangre.
Con sus dientes muerde sus muñecas hasta sus antebrazos, se llena la lengua y los dientes de sangre, hasta casi asfixiarse, comienza a mover los brazos como hélices, salpicando con su sangre toda la recamara y de manera casi imposible queriendo entintar de sangre al aire que se encuentra por encima de él, solo un coagulo enorme de sangre podría taparlo, pero él intenta pintarlo, no taparlo. Se rinde al darse cuenta de que no ha podido pintar nada.
Cómo es posible? No he podido pintarte en lo mas mínimo, he de estar haciendo algo mal, pero sabes? Tengo otro plan para ti. Solo necesitare un tiempo para reponerme y ya veras.
Ahora este loco, qué es lo que pensará hacer?, Se habrá dado cuenta de que es un hueco y no una mancha?
-Ahora si, como despertaste esta vez? No he despertado, porque ni siquiera he dormido, aunque me siento mejor, mantuve mis muñecas dobladas toda la noche para evitar desangrarme pero de vez en cuando me las mordía para evitar que se cerrara la herida, pero es hora, en esta ocasión la manchare por completo.
Se quita la playera y la mancha con su sangre, voltea decididamente hacia arriba con una risa macabra. Arroja la playera hacia arriba en varias ocasiones, fallando en su intento de atorarla en el hueco, en los últimos intentos ya desesperado, comienza a reír mas fuerte y desesperadamente, por fin, después de varios intentos, la playera empapada de sangre se queda atorada en el hoyo.
-Ya ves! Te lo dije jeje, ahora si todo es perfecto, por fin me he deshecho de ti, por fin te haz ido. De ahora en adelante todo será mejor.
Lo que no sabia era que el tapón que había creado en el hoyo impedía el paso del aire, y cada vez se extinguía mas y mas el oxigeno, unos momentos después, ya se encontraba tirado en una esquina, totalmente agotado, parecía tener sueño, le cuesta trabajo respirar, pero nunca quita esa sonrisa satisfactoria de su rostro.
-Te lo dije… te dije que no podrías contra mi, ¿ves como terminaste?, yo te avise te lo dije… Eres una mancha estúpida. No te necesito, ahora solo dormiré, que me encuentro mas exhausto que lo normal. Cuando despierte, comenzare a bailar.
La playera empapada de sangre comienza a deslizarse por el hoyo, solo obstruyó el hueco hasta que el ermitaño cerró los ojos a punto de quedar desmayado. La luz entra precisamente sobre su cara deslumbrándolo, y la playera empapada de sangre cae en su pecho , quien se encontraba acostado agonizando en el centro de la habitación, se levanto espantado viendo hacia arriba, con la playera en mano, y comenzó a gritar de desesperación.
Que? Que fue eso? Que haces aquí? Si te acabo de tapar? Como es posible? Veteeeé!!! Veteeeeé!!!, como te atreves a engañarme ocultándote por unos instantes y dejarme convencer de tu desaparición, y ahora apareces ahí burlándote de mi, haré que te vayas, esta vez
Intenta trepar las resbalosas paredes a rasguños y con la desesperación incontrolable termina azotándose y lastimándose contra ellas, hasta que la habitación de desbarata, la luz lo ciega, aparece entonces vestido de blanco, se mira las manos llenas de sangre, las cuales se abrieron más con los vidrios de la botella, gira su cabeza y todo lo ve blanco, se da cuenta de que todo lo que viste es blanco excepto la manchada playera, se hinca sobre los vidrios sin importar que pueda cortarse y comienza llorar. Ahora se da cuenta, de que su error no fue confundir al hueco como una mancha, fue considerar a la mancha como un error.

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